Directores Sub 30 de cine se toman las pantallas grandes del país y el mundo
Festivales, premios y reconocimientos a películas nacionales. Jóvenes directores sub treinta se atreven a mostrar sus operas primas en este difícil país donde no se valora el talento y el esfuerzo. Con esta nueva generación de directores, vivimos el gran auge del cine chileno, con miras a un mayor crecimiento.
Estos últimos años el cine chileno ha crecido bastante en comparación a la década de los noventa. El año pasado, unas 900.000 personas prefirieron ver las 27 producciones nacionales que llegaron al cine, convirtiéndose en uno de los mejores años para la industria cinematográfica.
La diversidad de las películas chilenas no solo han hecho que sean destacadas en nuestro país sino que también se han ganado un puesto en distintos festivales de cine en el extranjero, como las películas “Te creí la más linda, pero erís la más puta” (2009) y “Se busca otra mujer” (2006) realizadas y escrita por Ché Sandoval.
El cine chileno ha logrado una importantísima diversidad en términos de temática y de autores. Cada vez son más los directores jóvenes que se atreven a estrenar sus operas primas a pesar que cuentan con poca producción.
Desde sus comienzos fue influenciado por el cine ficción, Nicolás López, uno de los destacados directores del cine chileno ha realizado diversos proyectos que no solo se han destacado en Chile sino que han sido éxito en ventas en Estados Unidos y en Rusia.
A López siempre le ha gustado trabajar con los mismos actores, llevando la trayectoria de los personajes como en las películas “Que pena tu vida” (2010) y “Que pena tu boda” (2011), siendo estas vistas por más de doscientos mil espectadores y una de las más vista. Se espera para diciembre de este año, la tercera parte de la trilogía del joven director.
Dominga Sotomayor ha demostrado que las mujeres también pueden ser destacadas en el rubro del cine, gracias a sus estudios de dirección audiovisual en la Pontificia Universidad Católica de Chile y un Master en dirección cinematográfica en la ESCaC.
Sotomayor ha realizado diversos proyectos entre ellos Cessna (2005), Noviembre (2007), Debajo (2007) y La Montaña (2008), y ha participado en festivales ganando el premio “Renkü” a mejor Corto Nacional.
Uno de los factores del buen escenario que vive el cine nacional, es la presencia de nuevas tecnologías que abaratan los costos al realizar una película hasta en un 50% menos.
Por otro lado, existe una mayor diversidad de obras que hace 10 años gracias al aumento de escuelas de cine en nuestro país, donde surgen nuevas generaciones llenas de talento.
José Manuel Sandoval más conocido como el Ché, estudió Cine en la Escuela de Cine de Chile, su tesis “Te creí la más linda, pero erís la más puta” (2009), creada en versión digital llegó a ser vista por diez mil personas en Chile y en festivales internacionales, ganando premios como “Mejor Director”, “Mejor Guionista” y “Mejor Actor”.
“Hay muchos directores que es lo importante, cada uno está haciendo su película, lo que genera una gran versatilidad y diversidad entre unas obras y otras”, nos cuenta el director.
Pero pese a su auge, el cine chileno es poco valorado en nuestro país. Ha logrado numerosos reconocimientos y premios en festivales del extranjero durante los últimos años, pero aun el público chileno sigue prefiriendo las grandes producciones de Hollywood.
José Manuel relata que hay más films, aunque en las salas en general les va mal. Agrega que la culpa la tiene las películas y no el público, ya que la gente tiene el derecho de ir a ver lo que quiera.
Las cadenas de distribución en este país parecieran tener un monopolio, hacen que las películas chilenas tengan que resistir el embate de estrenos supramundiales. En esta industria es muy importante la campaña de prensa, de difusión y de marketing. “Hay algo en la promoción de las películas que no está funcionando. Creo que las salas deberían tener un mínimo de semanas para dar las obras antes de bajarlas, porque una chilena compite contra las gringas y obviamente éstas les ganan en taquilla, y así las nacionales empiezan a perder funciones”, relata el Ché.
Las estadísticas dicen que el cine chileno pasa por dos años de buen augurio y dos malos. El 2011 las películas chilenas tuvieron una buena recepción por parte del público, y se espera lo mismo para este año.
Otro punto muy importante es el de los fondos para la producción de la película. Aunque directores, actores, académicos y productores reconocen que los aportes estatales han mejorado, aseveran que existen muy pocos fondos concursables para cerca de los 30.000 estudiantes de la carrera de Cine que salen al año. Ha habido un apoyo sostenido a lo largo del tiempo como el del Consejo, el Fondart y el Fondo Audiovisual, entre otros. La industria cinematográfica necesita un apoyo constante del Gobierno, ya que el “éxito” del cine se debe a esto, o si no, simplemente no podría desarrollarse.
Para poder potenciar la exhibición del cine nacional, la productora Chile al Aire, tomó la iniciativa de poner pantallas gigantes únicas en el país, que se inflan al aire libre, para así poder proyectar en ellas diversas creaciones audiovisuales. La versión de “Documentales en el parque”, convocó a muchas personas quienes asistieron con ganas de pasar un buen rato en medio de la naturaleza.
Se espera que el auge que ha tenido el cine chileno en la escena mundial permita que este arte se democratice para nuestro país y sea visto por todos los chilenos, para así consolidar a la industria cinematográfica de una vez por todas.
**Por Carolina Quezada y Romina Troncossi